Un modelo

Guía para inspirar a arbolar más y más barrios

Compartimos nuestra experiencia de siete años consecutivos, con el deseo de que se multipliquen los grupos que cuidan y plantan árboles y crezca nuestro intercambio.

1. Antecedentes y trayectoria

Barrios Arborescentes nació en el verano de 2016 (ver Nuestros inicios, en la subsección Relatos, dentro de esta sección).

2. El grupo

Somos: Soledad Allegro, Adriana Di Napoli, María Inés Freggiaro, Rosa Goldstein, Cristina González, Susan Levin, Carolina López, Marina Méndez Mosquera, Luz Riegelhaupt y Melina Zukernik.

3. Objetivos

Queremos un barrio más arbolado y biodiverso; que Coghlan esté repleto de árboles saludables y atendidos —también por los vecinos— con amor y conocimiento.

4. Los actores involucrados

Vecinos, ONGs, Comuna12.

5. La metodología aplicada

Elaboramos un proyecto anual [1] que presentamos por Mesa de Entradas al Área de Mantenimiento Barrial de la Comuna12 en el mes de marzo.

Entre 2016 y 2019 los proyectos consistieron en el relevamiento del arbolado en determinada área, detectando planteras vacías o espacio disponible para abrir nuevas planteras. Tocamos el timbre a los vecinos invitándolos a participar avalando el pedido de nuevo árbol y una vez realizada la plantación involucrándolos en el cuidado; a veces en esta línea y siguiendo la evolución de los árboles plantados, atendemos demandas de los mismos vecinos que ya nos conocen. Destacamos especialmente la importancia de las redes que fuimos tejiendo.

El 2020, año de la pandemia, nos encontró completando plantaciones pendientes de años anteriores y organizando una invitación a sembrar, en la que regalamos bolsitas de tierra y semillas que cosechamos del Árbol del amor (Cercis Siliquastrum), plantado en 2016.

2020 también incorporó las reuniones de grupo por pantalla, a distancia, y la formación de comisiones de trabajo, a partir de tres ejes: Proyecto, Gestión, Acción. Si bien somos sólo diez integrantes en el grupo, esto facilitó la tarea.

En 2021 y 2022 se materializaron las primeras cuatro planteras corridas —que llamamos Veredas Vivas o Silvestres— para la formación de un Biocorredor local a lo largo de la ciclovía de la calle Iberá [2]. Se inició con la apertura de planteras de 4x1,20mts, que recibieron árboles, arbustos y herbáceas nativas. Pronto se sumó bella vegetación que nació en forma espontánea; también la registramos y tenemos acceso a información sobre ella a través de códigos QR que generamos para información del eventual transeúnte.

Cerramos cada proyecto con una celebración en el Pasaje Prometeo al comienzo de la primavera. El festejo incluye la plantación participativa de un árbol nativo donado por las ONGs especializadas[3] que nos acompañan o especies germinadas por nosotras mismas. Los gastos se comparten entre las integrantes del grupo; y las tortas y plantines que ofrecemos en las celebraciones son obsequio o intercambio entre vecinos y vecinas.

Completamos la tarea anual con una evaluación a finales de octubre, la compartimos con la Comuna.

Notas:

[1] Pueden consultarse nuestros proyectos anuales en la sección HACEMOS/proyectamos/proyectos-anuales

[2] Pueden consultarse nuestro proyecto de Biocorredor en la sección HACEMOS/proyectamos/proyectos-sostenidos

[3] Pueden consultarse las ONGs que nos acompañan en la sección SUMAMOS.

6. Los resultados año a año

Nos propusimos constancia más allá de los cambios de gestión de gobierno.

El primer año autoridades de la Comuna nos invitaron a reunirnos con ellos para comentar detalles del proyecto, que después de casi un año de trabajo, se completó en un 100%.

En los años siguientes el apoyo y la comunicación variaron, y puntualmente en 2022 por primera vez en siete años la Comuna no nos recibió, no hizo la devolución del proyecto ni tampoco el intercambio habitual. Se nos solicitó en cambio que cada pedido concreto se hiciera completando una “Nota de Reclamos”, facilitándonos el modelo correspondiente por ellos establecido. Mantuvimos entonces correspondencia electrónica y recibimos informes de inspección y notas de recepción con número de expediente para cada pedido.

Árboles plantados y nuevas planteras abiertas: ver planilla [4].

Evaluación final de cada proyecto anual: ver al cierre de cada PDF [5].

NOTAS:

[4] Se accede a la plantilla desde la sección HACEMOS / Registramos.

[5] Ver en la sección HACEMOS/proyectamos/proyectos-anuales

7. La comunicación

Comunicación interna

Las integrantes de Barrios Arborescentes nos reunimos una vez al mes, en alguna de las casas, y durante la pandemia continuamos haciéndolo a través de la pantalla, en reuniones virtuales. Se convoca a las reuniones y nos turnamos en la coordinación. Disfrutamos cada juntada —se acude cuando se puede y se comparte vecindad— repasamos el avance de nuestros proyectos y se evalúan nuevas propuestas.

La síntesis escrita de cada reunión se comparte por e-mail, de manera que la que no pudo estar se actualice en los temas.

Comunicación externa

Nos comunicamos con la Comuna por e-mail para el seguimiento y los avances parciales del proyecto y por whatsapp solamente ante gestiones de apertura de planteras nuevas o situaciones fortuitas de emergencia que detectamos en el barrio respecto del arbolado público.

Enviamos a nuestro listado de vecinos que se han ido sumando a lo largo de estos años, la invitación a la celebración anual y también saludos de fin de año que comunican amor por nuestra tarea y recuerdan la importancia del arbolado y sus beneficios.

Mantenemos con las ONGs que nos acompañan una comunicación fluida que redunda en fructíferos intercambios.

Enviamos a distintos medios una primera gacetilla de prensa en 2022 comunicando el Proyecto de Biocorredor Local. Tuvimos excelente repercusión; nos entrevistaron Saavedra on line, Infobae, América TV/Ambiente , Medio, Canal 13/TN en vivo y Radio Ciudad.

Mantenemos actualizado éste, nuestro sitio web, e interactuamos a través de nuestro Instagram barrios.arborescentes.coghlan.

Realizamos flyers informativos sobre los beneficios del arbolado y la importancia del riego durante los primeros años en tierra.

8. Conclusiones

En cuanto a la comunicación y al trabajo coordinado con la Comuna12, que persigue sumar y optimizar recursos tanto públicos como privados, vemos que este año 2022 se logró únicamente un intercambio que llamaríamos “burocrático”. Lo que se presentó como un proyecto global y abierto a sugerencias, se transformó en notas de reclamo, en las que volcamos pedidos puntuales necesarios para cumplir con un mínimo objetivo anual.

Si bien sentimos haber perdido el trato personal —que consideramos valiosísimo porque entre otras cosas permite que surjan ideas y aportes muchas veces inesperados— pareciera se presenta una nueva forma de trabajo a partir de la instrucción de la Comuna de traducir nuestros proyectos en Notas de Reclamo, pedidos puntuales. Agradecemos la atención. Se suman tal vez más números de expediente. Se pierde la visión de conjunto y una forma más ágil y orgánica hacia la concreción de los objetivos, pero se avanza. Nos adaptamos y tomamos buen partido de ello, porque es esa nuestra voluntad: encontrar cada vez más y mejores formas, proyectos y soluciones para un barrio más saludable, bello y biodiverso, en el que todos los actores tomen parte y encuentren acuerdos, festejando, brindando por la vida.

La comunicación con los vecinos y las ONGs crece y se multiplica. Confirmamos una y otra vez que a partir de nuestros proyectos creamos relaciones sanas y fructíferas entre vecinos, emprendimientos barriales e instituciones sin fines de lucro. Y empezamos a interactuar con otros barrios. En este sentido agradecemos especialmente el interés y apoyo que recibimos este año por parte de la prensa y medios especializados.

Buenos Aires, noviembre 2022